Trampa para insectos

DSCN8049El sector agropecuario sufre continuamente en sus cultivos la presencia de plagas que afectan la calidad de sus productos. El Dr. Sergio Rodríguez, investigador del Centro de Investigaciones y Transferencia de Santiago del Estero (CITSE) de nuestra Universidad trabaja en una línea de investigación “Identificación aislamiento y síntesis de semioquímicos de plagas de la región del noroeste argentino” que en un futuro será de gran ayuda para los agrarios.

“Los semioquímicos son moléculas orgánicas volátiles, explica el Dr. Rodríguez,  con las cuales los insectos se comunican ya sea para elegir pareja, para determinar el sitio donde oviponer o donde dormitar. Todos los insectos básicamente se manejan o comunican con esos olores a través de estas pequeñas moléculas, los aromas de las plantas  son percibidos generalmente por el sistema olfativo de los insectos a través de sus antenas. Dentro de estos compuestos orgánicos volátiles, existen compuestos específicos que se llaman feromonas, que son los que permiten la aproximación sexual entre los insectos. Entonces si nosotros tenemos la capacidad de identificar estos compuestos, podremos control la tasa de reproducción y así disminuir la especie”.

¿Cómo se comportan los insectos?

“Cuando las hembras liberan un compuesto que atrae a los machos entonces se comunican entre ellos y copulan. De igual manera  los machos pueden librar esos compuestos para comunicarse con las hembras y copular. Generalmente este tipo de sistema de comunicación son muy intrincados, o sea, las hembras recién liberar estos compuestos cuando está segura que donde está ubicada va a poder poner los huevos y tener sus crías. Los insectos deben encontrar un lugar seguro para su descendencia no es al azar. Ellos seleccionan ese sitio donde tengan alimento, buen clima y las condiciones adecuadas para sus nacimientos”.

Respecto a la técnica

“Generalmente se desarrollan trampas que son dispositivos sencillos de plástico donde una vez identificado el compuesto y sintetizado, o sea formulado en el laboratorio, uno puede colocar ese compuesto, llamado feromona, proveniente de la síntesis en una trampa adecuada. Esa trampa funcionaría como un macho o una hembra y si está muy concentrado como varios machos y hembras, lo que vamos a hacer es atraer a uno de los sexos de la especie y así  impedir la cópula y el desarrollo de esa especie en esas áreas para disminuir la tasa de reproducción”.

“Se ha demostrado en muchos casos que si uno hace esto consecuentemente dos o tres años puede llegar a eliminar o erradicar, en lugares muy concentrados, una plaga de interés. Por ejemplo hay muchos casos de polillas que han sido eliminadas o erradicadas de ciertos lugares por el uso constante de este tipo de dispositivo, es tan grande su eficiencia que disminuye prácticamente la tasa de reproducción. En el laboratorio disponemos de sistemas de captura de estos compuestos volátiles y de síntesis de los mismos, contamos con algunos equipos básicos para la generación de bioensayos que nos permiten decir a priori si estos insectos se sienten atraídos o repelidos por los compuestos que nosotros sintetizamos. Como se trata de compuestos muy específicos entonces, si uno sintetiza el compuesto adecuado y con la disposición espacial adecuada tal vez sirve en el insecto y se  llegue a la síntesis”.

La técnica utilizada en esta investigación es la cromatografía gaseosa acoplada a masas, una vez que se obtiene o aísla el compuesto. “Lo que se hace, es sorber los compuestos de polímeros mediante solventes, explica, siendo la primera instancia, inyectarlo en un cromatógrafo de masas. En el cromatografo de masas lo que nosotros vemos son detalles estructurales de los compuestos, es decir si nosotros tenemos una buena biblioteca o compuestos similares podemos ir de a poco identificando esos compuestos y en última instancia la síntesis de los compuestos potenciales para probarlo ene l laboratorio y en el campo de esa forma sabemos si estamos en buen camino o no. Es algo complejo porque aparte de las feromonas hay muchos otros compuestos, están los olores mismos de las plantas que se combinan con las feromonas, o sea, uno tiene que hacer un paneo de quizás cincuenta compuestos para encontrar uno que es el que nosotros necesitamos y que es con el cual se comunica la especie porque está el alimento. Uno no puede hacer un ensayo si el insecto no tiene alimento, agua. Se conoce además que todos estos insectos utilizan el alimento para modificar compuestos provenientes del mismo y obtener así las feromonas, todo lo que hacen los insectos es para ahorrar energía. Es decir, un insecto no va a hacer nada que le implique un gasto energético muy grande si no tiene un resultado positivo para su especie para su proliferación, una vez identificado se pueden hacer un ensayo de infrarrojo u otros. Lo más difícil es aislar el compuesto por ello se utilizan diferentes cromatografías separativas, por ejemplo cromatografía de masas, espectro de masas, también se pueden utilizar técnicas de reacción química por ejemplo si el compuesto presenta un grupo carbonilo”.

Un producto con grandes beneficios

“A través de contactos generados con provincias del norte y aquí mismo podemos llegar a hacer las pruebas en los campos experimentales entonces podríamos tener todo el circuito desde la identificación que es lo más básico  y es bastante complejo hasta la prueba en el campo para saber si nuestro producto fehacientemente es de impacto agrícola o no”.

“El sistema agropecuario malgasta recursos, por ejemplo en un campo de soja uno sabe que hay algunos tipos de insectos plagas que son los fundamentales y otros no que atacan a los insectos maléficos, entonces el productor pulveriza insecticida en el campo y lo hace reiteradas veces para asegurarse la mayor producción a lo mejor en tres meses de producción  puede llegar a hacer nueve o diez aplicaciones de un insecticida dentro del campo. Con el sistema de las feromonas uno lo primero que puede hacer es un monitoreo de la especie, puede ver cómo va variando las poblaciones  durante esos tres meses o seis de acuerdo a lo que dure el cultivo. Entonces si se sabe que la población crece en enero y no en diciembre porque voy a utilizar insecticida en diciembre si lo puedo utilizar en enero, entonces ya me ahorro dos o tres aplicaciones en diciembre. Si monitoreo con la feromona lo que puedo hacer es disminuir las pulverizaciones con lo cual se tiene un ahorro económico importante además de disminuir el uso de insecticidas con lo cual la se reduce también la contaminación”.

“En conclusión si se utilizan sistemas donde se atrapan muchos insectos o sea si se hace un  trampeo masivo lo que hago directamente es no utilizar insecticidas o sea tengo una trampa localizada donde se atraen a los insectos y no se pulveriza insecticida en el  cultivo. Esta técnica me permite retirar la trampa en un lugar específico ahorrando la aplicación de productos tóxicos para las personas, los animales, los suelos, las napas, el agua, etc”. Ese podemos decir que es  el beneficio más grande del trabajo del Dr. Rodríguez, al tratarse de compuestos orgánicos naturales biodegradables.

 

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