La comunicacion social al servicio de la educacion sexual

Lic. PalazziLos actores sociales que integran los diferentes ámbitos educativos son convocados a reflexionar sobre el lugar que ocupa la educación sexual, lo que obliga a revisar opiniones, creencias, mitos y prejuicios. Estos y otros más, son los parámetros que analiza en su trabajo de investigación la Lic. Virginia Palazzi,  cuyo propósito es brindar propuestas desde la comunicación social que aporten a su inserción en los centros educativos.

 

Palazzi, que realiza su investigación a través del  Instituto de Estudios para el Desarrollo Social (INDES), dependiente de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud (FHCsSyS) de nuestra Universidad, dialogó con el equipo periodístico del Centro de Comunicación Institucional (CECOMI) para brindar detalles sobre su trabajo “Adolescencia sexualidad, prácticas, representaciones sexuales y propuestas educativas desde la comunicación social”

“La idea siempre ha sido hacer uso de los conocimientos adquiridos dentro de la formación en comunicación social,  y aportar a la enseñanza de la educación sexual desde la prespectiva de su vinculación al género”, indica.

-En el año 2006 fue sancionada la ley de educación sexual integral, ¿ Cómo podemos definir su implementación en el país desde su homologación?

Básicamente, creo que la propuesta de la ley es muy interesante ya que aborda esta temática desde la prevención, desde la mirada de infecciones de trasmisión sexual, procreación responsable, prevención de embarazo, etc.

Temas que no dejan de ser importantes, pero me resulta significativo destacar el término integral  que amplía el concepto de educación sexual, porque separa a la sexualidad de esa visión tan biológica que  tenemos los seres humanos, como relacionar la sexualidad con consumación sexual.

-¿Podemos decir que la palabra integral hace que la ley sea más efectiva para el propósito que se busca en cuanto a educación?

Definitivamente, ya que a través de este nuevo concepto se abren las puertas a otras interpretaciones y otras dimensiones, por ejemplo: el respeto, los valores, el autoestima, las identidades, la diversidad sexual, los sentimientos, etc.

De esta manera abrimos un abanico de posibilidades desde donde tratar el tema de la sexualidad entendiendo que desde que nacemos la sexualidad nos atraviesa en todo momento y a lo largo de toda nuestra vida.

-Si la ley desde su promulgación establece que todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos

¿ Por qué aún no es perceptible su acepción en los estudiantes?

Esto se debe a la falta de su aplicación real. Desde el Estado y a través de su promulgación se solicita a quienes son responsables de su implementación se trabaje en la redacción de materiales, capacitación docente y en la coordinación de la aplicación del programa de educación sexual a nivel  de cada jurisprudencia. En esa sanción se proyectó un plazo para su aplicación de cuatro años, y a la actualidad vemos que aún se dificulta su inserción en los planes de estudio.

-En referencia a su investigación, ¿ cómo desarrolló su campo de acción?

Mi trabajo se ha enfocado principalmente en entrevistas grupales, trabajo de campo de grupo focales con adolescentes en diferentes escuelas y relevamientos de datos.

Esto me ha permitido concluir que la ley no se aplica en nuestra provincia en un promedio de un 90%. En el 20 o 10 restante queda a disposición  de las interpretaciones personales.

En cuanto a los docentes, les parece un tema importante o los moviliza desde algún lugar, ahora quedaría ver ese 10% como se está aplicando.

-El trabajo que usted realiza está orientada a su tratamiento desde el género, ¿ A qué hace referencia con ésta acepción?

Si hacemos un análisis profundo de la ley podemos interpretar que lo que se propone es revisar la construcción de la sexualidad desde la perspectiva de género, es decir revisar cómo socialmente se nos va construyendo como mujeres y varones.

Muchas veces se confunde lo biológico con lo social, entonces decimos: si vos sos mujer tienes que ser más sensible, aprender a amar, a ser ama de casa, a cuidar  a los demás. Y si  sos varón debes ser valiente, fuerte, relacionarte públicamente. La respuesta a esto es porque tu condición biológica así lo dicta, lo cual es erróneo.

A partir de esto es donde debemos hacer la primer aclaración. No es lo mismo “diferencia” que “desigualdad”. Que somos diferentes varones y mujeres, eso es más que real, o sea, existen diferencias anatómicas, pero no se debe a partir de la misma infligir en la desigualdad de oportunidades en derecho entre ambos géneros.

Es ahí donde se centra esta investigación y lo que hace la perspectiva de genero es revisar todo el tiempo esas cuestiones.

-A los fines de profundizar las teorías que desencadenan de este estudio, ¿ Usted interpreta que es aconsejable iniciar con la educación sexual en los primeros años de escolaridad?

Plantear este tema en el jardín es complejo, ya que se lo hace en un ámbito donde no es común hacerlo.  Y esto es así porque volvemos de nuevo a a las desigualdades culturales. Antes de nacer ya somos rosa o celeste como si fuese que nuestro sexo biológico nos obliga a ser de determinada forma.

Si a un niño le ofrece los culturalmente llamados juguetes de varones o al revés, pasaría que ellos mismos cuestionarían. Por eso que distinto sería poder ofrecerles a los niños las herramientas que les permitan en la adolescencia no seguir formateados con ese chip de qué cosas son para varones y  cuáles para mujeres. Y así como ese, infinitos mitos.

Y es así que cuando transitan la adolescencia surgen cuestiones como: el sexo en el hombre surge por impulsos biológicos incontrolable, es decir, tiene sexo porque su cuerpo biológico así lo dice. Esto me ha respondido el 99% de los alumnos entrevistados. La mujer no, no tiene la misma necesidad, porque es mujer y ahí surge una cuestión ¿será?.

-Y sí deberíamos responder a esta cuestión ¿ Qué contestaríamos?

Existe otra respuesta en referencia a este tendencia y está muy relacionado también con la región en la que habitamos, una cultura dominada que por tradición es patriarcal, machista, conservadora, ahí radicaría este pensamiento.

Desde diferentes lugares nos van indicando cómo ser varones y cómo ser mujeres y el problema no es que nos digan cómo, sino que el problema es que por esas diferencias tenemos que aceptar las desigualdades sociales.

Todas las preguntas que nos movilizan o interpelan tienen la misma respuesta: que esto es así porque es natural, que no puede existir la diversidad sexual por lo cual tiene que ser discriminada o rechazada porque lo natural es varón con mujer, todo lo demás es antinatural.

-¿Y ahí surge una nueva cuestión, la diversidad sexual y también la desigualdad sexual en referencia a hombres y mujeres?

Exactamente, porque una mujer si tiene ganas de expresar libremente su sexualidad no lo puede hacer, pero el hombre sí. Entonces vemos que todas las respuestas tienen esa concepción de que es lo natural, es decir, que no es cuestionable que no es inamovible.

Esto es una cuestión que ha sido construido por muchas subjetividades y que responden a un determinado contexto histórico y social. En otras palabras, si es social no es natural y si es social es construido y si es construido se puede reformular, se puede repensar, se puede cuestionar y, por lo tanto, cambiar. Ahí aparece otro gran problema que es el capitalismo y como éste ha generado ciertas estructuras funcionales a su necesidad.

-Entonces ahora entraría en juego un nuevo parámetro, el capitalismo

Efectivamente, el capitalismo nos organiza como una sociedad funcional a un sistema universal, ha sido el gran propulsor de la división del espacio público y privado. Históricamente, hemos notado que el hombre salía a trabajar y cumplía su función en el ámbito de lo público y la mujer quedaba en el ámbito de lo privado a cargo de la crianza de los hijos.

Entonces si uno se fija todo el espacio de lo público es el espacio del poder de todo lo visible de lo importa y adentro de la casa en donde estamos las mujeres, el espacio del silencio de lo que no se dice. Y ahí desde esa mirada capitalista surgen muchas cuestiones sobre la visión que nosotros tenemos de familia.

Y ahí entra la no aceptación a la diversidad sexual, al capitalista le servía que su mano de obra se reproduzca y para eso debía darse la unión de un varón y una mujer que garantice una reproducción de la mano de obra. Lo que no  garantice esta producción humana es anormal para este modelo, en donde necesariamente necesita una manutención, una reproducción constante de su mano de obra funciona.

Si vamos por detrás de este modelo capitalista encontramos infinidad de organizaciones sociales  que no tiene nada que ver con lo que nosotros conocemos. Son ciudadanos donde sus mujeres tiene sus hijos y la comunidad entera es la que lo cuida donde no existe una figura paterna o materna como nosotros conocemos. Hay cosas que uno no conoce y que a la hora de escuchar o leer te abren la cabeza, entonces ves la figura de familia desde otra perspectiva.

¿Cuál es tu aporte como comunicadora?

Creo que como comunicadora social tengo un compromiso que es justamente ese, analizar la educación sexual desde la mirada de la comunicación.

Es mi deseo, a través de esta investigación brindar una guía que sirva de instructivo en las escuelas que este acompañado desde lo práctico con juegos y demás herramientas que ayuden a su difusión.

De acuerdo a lo que nos aporta esta investigación podemos concluir que hablar sobre educación sexual no solo es tratar sobre su inserción en los planes de estudio, es también transitar otras cuestiones que salen a luz y nos muestran hoy como sociedad.

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